Google+ Mi Presupuesto Familiar: Trabajo versus familia, ¿a cuál le doy prioridad?

domingo, 3 de febrero de 2013

Trabajo versus familia, ¿a cuál le doy prioridad?

Claves para elegir cómo dividir el tiempo entre el trabajo y nuestra familia.
Apostamos todo a nuestra carrera laboral o a conseguir más ingresos, pero muchas veces relegamos nuestro tiempo libre o con nuestra familia. ¿Qué tenemos que considerar para elegir entre uno y otro?

La evaluación no es sencilla porque requiere comparar variables muchas veces subjetivas y difíciles de valuar en términos monetarios.


Aquí van algunas claves para tener en cuenta, considerando el corto y el largo plazo.

En lo inmediato


Nuestras motivaciones para trabajar pueden ser variadas, pero las más comunes se relacionan con la necesidad de obtener ingresos y con la satisfacción personal o profesional, en ese orden.

Cubrir las necesidades. Este aspecto, por supuesto, es el que primero se analiza. Y no hablamos solo de requerimientos básicos, sino de todas las necesidades que tiene una persona o familia. Tiene que ver con el nivel de ingresos que se obtienen con el trabajo diario.

Tiempo libre. ¿Cuánto valoramos nuestras horas sin trabajar, el tiempo que podemos disfrutar en familia, descansar o realizar alguna actividad que nos guste? Las horas libres se pueden valuar en función de lo que cobramos por nuestras horas laborales. Para esto, hay que considerar cuál de las dos son más escasas.

Me explico: si no tenemos trabajo, nuestras horas de ocio valdrán muy poco y, así, cualquier trabajo que nos ofrezcan aún de baja retribución, sería bienvenido. En cambio, si estamos trabajando una gran cantidad de horas por día, nuestro tiempo libre (que será poco) tendrá un valor mucho más alto.

Objetivos de largo plazo


La segunda cuestión para incluir en el análisis es el largo plazo, para lo cual es útil tener en cuenta los siguientes puntos:

Tratarse metas. El trabajo no sólo cubre nuestras necesidades inmediatas. También permite conseguir metas de mediano o largo plazo. Estas dependerán de si uno está sólo o tiene familia, de la edad, de la carrera y otras.

Con dinero. Algunas metas necesitan ingresos monetarios: hacer un viaje, cambiar el auto, comprar o mejorar una casa, casarse, hacer un posgrado, brindar educación a los hijos, invertir para nuestra jubilación y tantas otras.

Intangibles. Otras tienen que ver con la satisfacción personal: avanzar en una carrera profesional, desarrollar una actividad independiente, concretar un emprendimiento, mejorar en la empresa actual, entre otras.

Tiempo actual vs. tiempo futuro. A diferencia de la elección entre horas libres y laborales, trabajar más en la actualidad puede implicar hacerlo menos en el futuro, pero no siempre es así.

El valor que le asignemos a nuestras horas de trabajo en el tiempo estarán en función de nuestra edad, de nuestro grupo familiar y de las posibilidades de conseguir nuestros objetivos.

Teniendo en cuenta el principio de la escasez, mientras más jóvenes seamos, más horas laborales tendremos por delante, por lo que será más “barato” sacrificar tiempo libre hoy para dedicarlo al trabajo.

Otra variable, no menor a tener en cuenta es la composición de nuestra familia, si tenemos o no hijos, las edades de éstos, nuestra edad en cada etapa de la vida de ellos y otros temas similares.

Por último, tendremos que considerar cuán importante es para nosotros conseguir nuestros metas laborales de mediano plazo.

Cuál es el límite. Como conclusión cabe hacerse la siguiente pregunta: “Si trabajamos más para ganar más dinero y tener un mejor nivel de vida, ¿cuál es el sentido de trabajar todo el día si no nos quedará tiempo libre para disfrutarlo?”.

Está claro que lo más saludable es lograr un equilibrio entre ambos, trabajo y familia, tratando de compatibilizar nuestros objetivos con la realidad.

Contenido relacionado:


- ¿Cuánto puedo cobrar por un trabajo independiente?

- Los hijos y el dinero, de la teoría a la práctica.

3 comentarios:

cooperativism.net dijo...

El éxito atrae al éxito, tiene que sentirte éxitos@ porque si tiene un sentimiento de escasés, entonces va a atraer escasés.

El dinero es energía, es como la sangre que nutre las células con lo que necesitan, solo que es un medio artificial para dar valor e intercambiar bienes, productos, servicios, etc.

No hay que preocuparse tanto por el dinero, porque lo que uno quiere es disfrutar un estilo de vida agradable.

El estilo de vida de la persona exitosa me parece que debe estar compuesto de: Buena salud, ánimo alegre, vestido atractivo, comida agradable, descanso confortable, disfrutar la vida, masajes, naturaleza, deporte, música, entretenimiento, viajes, disfrute del movimiento del cuerpo, etc. la lista es interminable.

La persona exitosa es respetada como persona de bien, es generoso, es útil, honesta, ayuda y le ayudan, en fin toda una lista interminable acá también.

Tal vez Ud. cree que no tiene lo que hace falta, pero ¿según quién?, le apuesto que más de la mitad del mundo y eso es muchiiiisssiiimos millones, piensan que si tuvieran lo que Ud. tiene serían la persona más dichosa del mundo. Así que ¿Qué le falta para sentirse exitosa? Pues nada, entonces ¿qué espera?, comience por sentirse exitosa para atraer el éxito.

Comience por disfrutar la vida como persona exitosa, agradecid@ por todo lo que tiene, si agradece lo que tiene, luego tendrá más de qué estar agradecid@, dese sus pequeños gustos de acuerdo a sus posibilidades, vístase atractiv@, cuide su cuerpo con delicadeza y ternura, coma lo que le gusta, paséese con la cara al viento y haga todo lo que le guste que puedas costearse, sin derrochar y siga acumulando fortuna.

Gabriel Nicosia dijo...

Hola Paula

Si bien ya habíamos charlado un poco sobre este tema, me sorprendió el enfoque que le diste con tu análisis mas "económico" respecto del corto y largo plazo. Me pareció muy bueno.

Como muy bien decís influyen muchas variables subjetivas muy difíciles de cuantificar en términos monetarios y creo que ahí está clave de dicha dificultad.

El análisis se complica mucho mas, cuando lo hace un matrimonio con hijos.

En este último caso, podríamos discutir el tema si los niños quedan a cargo de un familiar, si hay que destinar parte del presupuesto en una niñera o dejarlos en el colegio jornada completa. Hay situaciones en que ambos padres tienen que trabajar y no les queda otra alternativa.

También hay tantos otros casos en los que los padres no cambian por nada el cuidado de sus hijos por medio de un abuelo o familiar, ¿como cuantificas eso donde se mezclan muchos sentimientos?

A veces se puede desarrollar alguna actividad rentable en el hogar y así compatibilizar ambas tareas.

Creo que en el caso de trabajar fuera, el secreto es evaluar el costo-beneficio de ello, es decir que el ingreso percibido nos permita no sólo cubrir necesidades presentes y futuras, sino también la posibilidad de tener acceso a otras cosas que de otro modo quedarían relegadas (lo inmediato).

Lógicamente tenemos que tener un descanso para poder disfrutar en familia. Creo que tener una mente descansada hace que rindamos mejor dentro de nuestro ámbito tanto familiar como laboral.

Muchas veces los profesionales independientes y mucho mas en época de vencimientos anuales llevamos "mentalemente" trabajo extra a casa. Este es otro desafío, dejar nuestros problemas en la oficina y realmente disfrutar del tiempo libre.

Respecto del punto tiempo actual vs tiempo futuro, como vos bien decís, en términos generales, cuanto mas jóvenes somos mayor es la jornada laboral, sin embargo hoy en día en nuestro país se ven muchísimos casos de jubilados en actividad, esperemos que esta situación cambie y tengamos un sistema jubilatorio donde realmente se pueda disfrutar de tal "beneficio".

Muy bueno el blog y me gusta como encarás los temas económicos sin tanto tecnicismo.

Para quienes no somos economistas (si bien por la profesión tenemos bastantes nociones
de ello)nos es mas fácil poder compartir nuestra opinión.

Saludos

Paula Martínez dijo...

Gabriel, agradezco tus apreciaciones, sobre todo porque este post lo escribí a sugerencia tuya.
Estoy de acuerdo en términos generales con lo que planteás.
Una de las cosas que quiero resaltar en esta nota (como en otras) es que hay cuestiones que no son monetarias, pero que igual tienen una valoración que le asignamos nosotros en base a nuestras preferencias. Y eso es lo que nos permite decidir.
De todos modos, coincido con vos en que no siempre hacemos lo que deseamos (es decir, no llegamos al "òptimo" como decimos en Economía, o a un equilibrio). Pero deberíamos tratar de estar lo más cerca posible. Saludos,